
No somos un panel revendido con un logo encima. Operamos nuestro propio hardware y damos la cara cuando algo falla.
Lunaris empezó por lo de siempre: queríamos un servidor de Minecraft que no se sintiera de cartón y que, cuando se cayera, hubiera alguien del otro lado que te entendiera. La mayoría de hosts te venden RAM que no es, te meten en un nodo saturado y el soporte es un bot que da vueltas.
Así que montamos lo nuestro: un nodo Ryzen 9 9900X con 124 GB de DDR5 y discos NVMe Gen4 en México, latencia baja para LATAM y protección DDoS de serie. El panel es Pterodactyl, pero lo ajustamos a nuestra manera para que manejar tu server sea tan fácil como abrir una app.
Empezamos por lo que mejor hacemos —Minecraft y bots de Discord— y vamos por más. Si nos escribes, te responde alguien que también juega y le sabe.